Cuando llega el verano
Cuando llega el verano se me llena la cabeza de grandes momentos que en su momento no tuvieron importancia. Son recortes que no cambiaron mi vida, pero que sin ser cruciales son hoy el flotador que mantiene el espíritu de una época que se desvanece. Una hilera de patinetes playeros en un atardecer en calma se convierte en chapoteo y risas. Sobre su inmovilidad avanzo con mi amiga Zazo por la bahía de Aguadulce, ambas con la risa floja tras convencernos de que salir no ha sido buena idea por si aparece un gigantesco tiburón. Risas. Mi sonrisa mira a … Continúa leyendo Cuando llega el verano




