Del Pecio Romano hundido frente a Villajoyosa

 jaulapecioHabía una vez un pecio romano, imperial, que se cree que viajaba de Gades (hoy Cádiz) a Roma. Iba cargado de salsas finas de pescado (el apreciado «garum»), vino y metales. En sus bodegas se han contabilizado hasta  2.500 ánforas, hundidas frente a la costa de Villajoyosa (la Vila Joiosa). Porque aquel barco nunca llegó a su destino. En su tránsito a las Islas pitiusas fue sorprendido por un temporal. Viento y corrientes lo empujaron hacia la costa, hasta dejarlo hundido eternamente a 25 metros de profundidad.

Según los arqueólogos e historiadores aquello pudo ocurrir hace más de 2.000 años. Y poco antes del año 2.000, en 1999, fue encontrado de nuevo por dos submarinistas locales: Antoine Bou y Pep Ferrer. Como reconocimiento a su descubrimiento desde entonces esta nave romana se conoce como el Pecio Bou Ferrer.

Desde su descubrimiento hasta ahora han sido varias las expediciones y muchos los estudios que se han venido realizando sobre su carga. El proyecto está promovido por la Dirección General de Cutlura de la Generalitat Valenciana y la Universidad de Alicante, a través del trabajo incansable de los técnicos de Vilamuseo (el museo arqueológico del municipio).catedraticopecio

Entre todos han ido extrayendo las hipótesis de lo que pudo ocurrir con aquella nave Continúa leyendo «Del Pecio Romano hundido frente a Villajoyosa»

Al Mørketid por una aurora boreal (Svalbard en invierno)

Hubo un tiempo en que la noche era sinónimo de amanecer, de risas, de amigos. Hoy la noche es invierno pese a estar en un lugar donde siempre lleva alguien sandalias.  Es invierno porque al caer el sol, la gente se va a casa, se esconde… No deja de tener su gracia teniendo en cuenta que vine huyendo del invierno, del «mørketid», de la «estación oscura». Disfrutando de un anochecer en la playa vuelven sin embargo los mejores recuerdos de aquella negrura literal y, aunque no me mudaría, mañana mismo volaría hacia Longyearbyen para ver, una vez más, una aurora … Continúa leyendo Al Mørketid por una aurora boreal (Svalbard en invierno)

Mi primer ‘One Lovely Blog Award’

lovelyblog

Cuando hace unos días me enteré de que el bloguero y escritor Benjamín Recacha me había concedido un One Lovely Blog Award me sonrojé. Un minuto después se me puso una sonrisa de lo más tonta. Al siguiente, la sonrisa se me quedó anclada -amplia y feliz- para el resto de la jornada. No tenía ni idea de en qué consistía, pero era Mi Premio. Una gran palmadita en la espalda en estos tiempos de acoplo de crisis. Un reconocimiento público de alguien que no conozco de nada. ¿Se puede pedir más en un momento en que los recortes se han cebado con nuestro ánimo?  Porque los recortes no sólo nos han tocado el bolsillo y los derechos, sino la moral. Las ganas de estar bien con lo que hay sin pensar en lo que pudo haber.

Este blog arrancó cuando Continúa leyendo «Mi primer ‘One Lovely Blog Award’»

De cómo surgió la postal

Torre de Postales

Aunque hoy cuesta lo mismo enviar una carta que una tarjeta postal, ésta última nació como medio escrito de comunicación en el siglo XIX para rebajar el coste de las misivas en sobre. Tras su auge durante el siglo XX, hoy las nuevas tecnologías  amenazan su supervivencia pese a la carga emocional que en el fondo tienen para todos.

Su historia se remonta a un congreso postal celebrado en el siglo XIX en Prusia. Un señor llamado Henrich von Stephan propuso la idea para las reducir los costes de las cartas oficiales (sobretodo para breves mensajes no secretos). La idea fue descartada, pero años después la recuperó un catedrático de una academia militar austriaca, Emmanuel Hermman. Se lanzó y empezó a enviar trozos de papel franqueados, algo de lo que dio cuenta un diario local, Continúa leyendo «De cómo surgió la postal»

Lluvia de meteoros Perseidas este próximo 11, 12 y 13 de Agosto

Recuerdo varios veranos aguardando las perseidas fugaces. El más lejano fue en un Puerto de Santa María adolescente sobre el césped rugoso de una casa entrañable a la que jamás regresé. El más melancólico fue sobre la tierra de Gredos junto a mis  amigos, durmiéndonos viendo pasar estrellas y satélites cuando la vida pasaba sin facturar. Un verano sin invierno. Una noche estelar previa al precipicio de la normalidad. Continúa leyendo Lluvia de meteoros Perseidas este próximo 11, 12 y 13 de Agosto

Atenas, eterna y desvencijada

Atenas

Hace siglos que pasó el tiempo de los Dioses para Grecia. Hace años que también pasó el de los Hombres. Atenas, la capital de este bello país, es un zombi lleno de rabia. La ciudad del esplendor se marchita dejando sumergida su civilización en el tiempo de los Mercados. Así la encontramos en la última parada del crucero. Una mañana bastó para sentir pena por ella y desearla un futuro mejor.

Pese a todo, Atenas hay que verla. La emoción emerge en cuanto uno llega a la Acrópolis que domina la colina e imagina desde ella tiempos mejores. Continúa leyendo «Atenas, eterna y desvencijada»

El Crucero llega a Mikonos

Mikonos

No madrugamos al llegar a Mikonos y habiendo contratado solo el traslado del barco al pueblo, nos perdimos la conexión que había para tomar a su vez el último barco que hacía la conexión -a las 11 horas- a Delos, el santuario donde se supone que nació el dios Apolo, y uno de los enclaves arqueológicos más importantes y visitados de toda Grecia.

Con tiempo libre para andar por el pueblecito, optamos por disfrutar de él en la jornada hasta el retorno al crucero a las 17.30 horas. Mikonos por la noche y en verano debe ser un desparrame pero por el día parece un pueblo de mitad de la Mancha, y no sólo porque tenga molinos. Apenas se ve un alma en sus calles de casitas blancas y contraventanas azules. Incluso apenas había tiendas abiertas, donde encontrabas todo tirado de precio, con el invierno en ciernes. Continúa leyendo «El Crucero llega a Mikonos»

Crucero a Rodas

En tercero de BUP elegí «Letras Puras» por un motivo: la mitología griega. Siempre me han apasionado las historias de aquellos dioses y sus transformaciones en elementos de la naturaleza para procrear con cualquiera. Un ejemplo es Afrodita. Diosa del amor y del deseo, se gestó con la espuma que formaron los genitales de Urano -castrados por su hijo- al caer al Mar. Según Píndalo, de las mismas profundas aguas que emergió Afrodita floreció la tierra que Zeus creó para el Sol, la isla de Rodas. Un lugar que nos regaló la grata sorpresa de ver su estampa amurallada aproximándose al amanecer.

Vista desde la ventana del camarote de la ancestral Rodas
Vista desde la ventana del camarote de la ancestral Rodas

Por primera vez el barco atracó en un puerto pegado a la ciudad, lo que aplaudimos ya que esta plaza fue la única para la que no contratamos ninguna excursión. A 200 metros del barco, la puerta de los Judíos de la vieja ciudad nos daba la bienvenida al pasado.

Rodas

En cuando uno se adentra en él tropieza con un triste presente: el descuido y la suciedad. Muchos yacimientos parecen trastos tirados. Lo único que «amortigua» el golpe es que cada 100 metros te topas con restos monumentales haciendo que la ciudad te huela más a historia y a grandeza que a olvido. Y eso que, según descubrimos, una invasión romana, liderada por Casio destruyó gran parte de la ciudad llevándose como botín más de tres mil obras maestras de la isla. Un asedio que se repetiría años después por la flota del califa Carún al Rashid y por el emperador bizantino Alexios I. La isla del Sol fue pasando de mano en mano, hasta por las de los cruzados, caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalem, a quienes terminaron llamando los caballeros de Rodas. Continúa leyendo «Crucero a Rodas»

En Crucero a Santorini

Santorini

Hubo un tiempo, hace miles y miles de años, en el que los europeos de la etapa del Neolítico, también conocida como la Edad de la Piedra Nueva, se adentraron en el Mediterráneo hacia oriente y asentaron en la isla de Creta.

En ella fundaron una civilización que fue envidiada hasta por los faraones egipcios. Fue denominada “minoica” en honor al rey Minos de Creta, cuya historia es legendaria. Se trata del Laberinto del Minotauro, aquella en la que Poseidón, dios del mar, creó una criatura mitad bestia mitad hombre cuando Minos (hijo del dios Zeus y la princesa Europa)  mató el toro que no debía en el sacrificio que había de hacer al señor del Tridente por su ayuda en las cuitas por el trono. El dios del Mar, ofendido, hizo que la mujer del soberano, Pasifae, quedara prendada del bello toro blanco que su marido no mató, naciendo de ambos el Minotauro que durante años fue alimentado con sacrificios humanos hasta que Teseo, el del ovillo,acabó con él.

Aquella civilización de Minos tuvo un brillante comercio y una flota inigualable con la que colonizaron más islas próximas a Creta. Fue el caso, en el año 3.000 a.C, de la llamada Stronguilí (“redondo” en griego, forma original del lugar). Una isla que quedó en dos tras la erupción de un volcán en el año 1450 a.C. Una mitad quedó sumergida para siempre, y hoy hay hipótesis que dicen que fue la Atlántida. La otra mitad, con forma de media luna, se conoce hoy como Santorini, nuestra siguiente excursión con el Crucero. Continúa leyendo «En Crucero a Santorini»