Visita al Palacio de El Pardo: monarquía y dictadura

EL PARDO Sus 35 años como residencia del dictador le restan atractivo como lugar turístico, pero fue construido por orden de Carlos I, inspirado en el pabellón de caza que tenía Enrique III, y contiene más tapices españoles que cualquier otro lugar del patrimonio nacional.

Por eso y por un reportaje sobre el palacio de El País Semanal nos sumamos a las pocas visitas que recibe (comparadas con otros monumentos de Madrid). Tras ello supimos por qué la gente no lo recomienda. Es interesante su historia monárquico e incluso franquista, pero la sombra represora está presente enfundada en guardia de seguridad (no militar sino privada), que no trata bien al turista, aparte de que la visita casi termina dentro del WC setentero de Franco.

CAPILLA REAL EL PARDOLos “seguridad” fueron bordes, encarados y daban órdenes como si no fueran “seguridad privada” y nosotros no fueramos visitantes que han pagado por entrar casi lo que cuesta hacerlo en el Palacio de Oriente. Nos impidieron ver la Capilla Real y su lienzo de Ribera por “entretenernos” 10 minutos hablando con el guía de Patrimonio Nacional en la puerta. Según el “segureta” perdimos el tiempo cuando la capilla “se abre y se cierra, porque para hablar ya lo harán luego…”, como si estuviéramos de tertulia con un amigo. Un chasco (pusimos la pertinente reclamación).

Por entrar pagamos 9 eurazos. Hay descuento para pensionistas de más de 65 años y para estudiantes de hasta 25 que pagan 5 euros. Pensionistas menores de 65 y estudiantes mayores de 25 se fastidian. Aunque en ningún lugar hay cartel que lo indique, está prohibido hacer fotos -con o sin flash- . Al contrario que en el Museo del Prado o en el Vaticano, y por ello no puedes ni enfocar los uniformes del dictador, como si fueran obras de arte.PALACIO EL PARDOLa visita es guiada y arranca en el patio de los Carlos I, cubierto por una estructura transparente y moderna para celebrar en él -y otros patios- banquetes y ceremonias. En la primera planta el guía informa que hay 200 estancias, no visitables las que albergan altos mandatarios extranjeros (85 han pasado hasta la fecha). Entonces llega el primer chasco: algunas de las salas más interesantes están cerradas al público por reforma: vestíbulo de entrada, salón de Goya (antecámara de Carlos III) y teatro de Corte (uno de los pocos conservados de España y en el que Franco veía estrenos cinematográficos, siendo “El Veredicto” el último, antes de morir). Las tres salas son destacadas en el folleto de la entrada, junto a la Capilla Real -que nos impidieron ver- y el torreón de Gaspar Becerra.

EL PARDOVimos estancias que mantienen el aspecto de la época de Carlos III, que lo transformó tras la reforma que Felipe III le hizo en el XVII tras un gran incendio. Están llenas de tapices de la Real Fábrica de Madrid, muchos de Goya con motivos infantiles realizados para las estancias de los infantes. Avanzamos por lo que era la zona de invitados, despacho y comedor, deslumbrados por las lámparas de la Fábrica de La Granja, que según  el guía se diferencian de las francesas en que las castellanas tienen hasta los brazos de cristal.

Todas las habitaciones están restauradas y lucen frescos como recién pintados. Contemplándolos llegamos a una sala alargada y lujosa con una amplia mesa. Era el comedor Real, utilizado durante 35 años como sala del consejo de ministros de Franco. Es la última sala que infunde esplendor. La siguiente te encoje. El despacho del general. Tenebroso, con colores oscuros como su persona, su escritorio inmenso y macizo impresiona. En la sala está un cuadro muy famoso de Isabel la Católica y una cosa que invita, pese a la oscuridad, a sonreir: Una gran bola del mundo igualita, igualita, a la que saca Chaplin en “El Gran Dictador”.

chaplindictador
Escena de Chaplin en la película El Gran Dictador con la bola del mundo idéntica a la que tenía Franco

Reapertura al público del dormitorio de Franco, WC y cuarto de medallas

Después aparece una sala preciosa, con frescos de Juan Gálvez que son auténticos trampantojos. Las aguas que emanan de las fuentes se convierten en visillos y los colores son claros y luminosos. Tras esta sala llega el comedor que utilizaban a diario, empapelado de sedas preciosas. Es muy bonito, tanto que de nuevo choca encontrarse ante algo tan horrendo después como es la habitación del militar. “Ensedada” en verde, con muebles oscuros sobre los que hay relicarios, está su cama doble,  alzada sobre amplia tarima con las mesillas a ambos lados. Sobre ellas están unas lámparas marrones y paletísimas que no pegan nada con el palacio, pues más son flexos que lamparitas de noche.

Para rematar al dormitorio le sigue un vestidor de paredes blancas con urnas donde exponen los trajes del señor y condecoraciones, ponderando su figura. En fin, es historia, pero que nadie busque en Italia o Alemania un lugar donde expongan los trajes de Mussolini o Hitler porque no los encontrará pues allí está prohibido. En España durante un tiempo también lo estuvo. Dormitorio, vestuario y baño de Franco estuvieron cerrados en 2010 por la Ley de Memoria Histórica, que prevé “la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”.  El nuevo gobierno, sin embargo, decidió dar marcha atrás, y lo reabrió al tiempo que cerró recientemente la oficina de víctimas de la Guerra Civil.

Tras ver el WC de Franco se llega a la pequeña capilla que antaño fue el dormitorio donde murió Alfonso XII y estancias “nuevas” de palacio. Contrasta que tras el esplendor monárquico y el vestidor castrense la zona “moderna” donde alojan a los mandatarios sea tan paleta como los flexos de Franco. Los interruptores son los blancos “Simon” de toda la vida y el salón que una mezcla sin gusto de obras de arte, sofás insulsos y muebles setenteros.

Al final de la visita puede verse la Capilla Real con prisa. Pero no la vimos. Como he contado, la enseña el de seguridad, no el guía, y si uno se queda con éste en la puerta comentando alguna curiosidad del palacio el seguridad te cierra la capilla y ahí te quedas, sin verla, pidiendo las hojas de reclamaciones en la tienda.

No se ve la piscina, la pista de tenis ni otras estancias que vio el periodista de El País, pero merece la pena pasear después por los jardines para quitarse de encima el mal sabor de la intransigencia. Como curiosidad, en el balcón principal que da al jardín se colocaba en el Corpus la familia de Franco para ver pasar en procesión a niños de sus guardias personales, de miembros del ejercito más próximo y del pueblo vestidos de primera comunión portando lirios. Una era mi madre.

elpardoOtra curiosidad es que los jardines de El Pardo, como los de la Quinta, enamoraron también al presidente de la República Manuel Azaña, quien dijo que no le importaría terminar siendo guarda del lugar. También por este palacio pasaron Brigadas Internacionales y comunistas durante y al final de la guerra Civil.

MINGORRUBIOTras la visita recomiendo una comida casera en Mingorrubio, en el restaurante Casa Flora, y terminar la tarde paseando por los preciosos jardines de La Quinta del Duque del Arco, a escasos kilómetros (con entrada frente al club Somontes). La finca es un ejemplo de las casas de campo que los nobles utilizaban a las afueras de Madrid el XVII, en concreto, esta de un duque cortesano de Felipe V que le organizaba las cacerías.

jardines la quinta
jardines la quinta

Desde 1745 el jardín pasó a ser de la Corona y como Patrimonio Nacional fue declarado monumento en el 35. El acceso a los jardines es gratuito y puede accederse durante el día. El palacio de El Pardo puede visitarse en invierno de 10 a 18 horas y en verano de 10 a 20 horas.

Aqui, fotos de las estancias de Franco

13 thoughts

  1. Tras leer tu entrada sé que no voy a perder el timepo visitando tal lugar, por más que tenga algunas cosas interesantes.
    Una serie de cosas que has contado me lo impiden:
    La visita guiada, que comprendo en un lugar así, pero hay quías muy bordes e incompetentes (me he tenido que enfrentar a algunos, alguien tiene que ser la mala)
    La entrada es muy cara.
    Lo último que quiero ver cuando pago semejante entrada es el vestidor y el WC de Franco. Prefiero quedarme sin los tapices.
    La total falta de tacto que tienen los seguratas.
    Etc, etc, etc.

  2. A mi el palacio de El Pardo me sorprendió gratamente, siempre pensé que era más pequeño de lo que en realidad es, y nunca me imaginé que guardara ese gran tesoro en tapices, mayormente de cartones de Goya, así como de lámparas francesas y españolas de la Real fábrica de La Granja.
    Creo que la belleza debe predominar sobre las incidencias desagradables fortuitas, por personas que se engrandecen por el simple hecho de llevar un uniforme.
    La historia no podemos obviarla, es más, la tenemos que tener presente para que no se repita, y para que otro dictador no vuelva a gobernar este país.
    Darse un paseo por sus jardines, por el pueblo, disfrutar de la naturaleza, y pasar un rato agradable con la familia y/o los amigos, es algo que merece la pena.

  3. Hola. Es una lástima, entrar en un blog buscando información para recomendar un sitio y encontrarme ésto. Creo que para informar hay que tener un poco más de rigor. Y por desgracia escribir lo puede hacer cualquiera, como yo en este caso o Raquel López, periodista y autora de lo que para mí es una extraña opinión, que más allá de informar se limita a descargar algún tipo de malestar interno que le causara esta visita.
    Conozco el Palacio Real de El Pardo y mi experiencia dista bastante de lo que se expone aquí en la mayoría de puntos. Claro que todo el mundo puede tener un mal día y llevarse una sensación extraña por algo que hacemos o nos hacen.
    El tema del precio, no digo que sea barato ni caro, pero cada uno puede valorar de forma distinta ese aspecto. Hay muchos aspectos a repasar en una experiencia como la que se expone, pero me parece innecesario descalificar a cualquier sector use o no uniforme, el mono de un mecánico es también un uniforme pero nos incomoda menos, ¿no? Tengo amigos y conicidos, profesionales de seguridad privada, y digo profesionales, escoltas, vigilantes y otros. Te has ganado al sector de la seguridad privada, te has ganado su admiración en lo que han tardado en leer lo de “segureta”, ¿”segureta”?. (Les ha encantado, en cualquier caso la palabra despectiva al uso, viene siendo “Segurata”, toma nota). Si escribes por el malestar de un taxista, el concepto “pesetas” o “pelas”, Guardia Civil “Picoleto”, médico “matasanos”, abogado “picapleitos”, etc. (¿El de periodista te lo sabes?) Por cierto, tengo grandes amigos y conocidos muy respetables en cualquiera de estas profesiones, incluso periodistas.
    ¿Interruptores Simón? prefiero esos a unos más caros, la verdad es que pudiendo ver sedas, cuadros, jarrones, lámparas, frescos, alfombras, tapices, etc, en lo que no me fijé fué en los interruptores o los enchufes, un fallo imperdonable por mi parte, no admirar esos preciosos Simón, de líneas cautivadoras y colores tan trabajados. En mi caso, si me fijé en un pequeño detalle, al inicio de la visita me percaté de algo que a ti se te debió escapar por buscar a Simón, había un cartelito, azul creo, que indicaba no tocar nada y no hacer fotos con o sin flash. (Puede ser que cuando se hiciera ésta no pusieran el cartel.)
    En definitiva, no voy a repasar todos los puntos que no me han gustado, lo primero porque son bastantes y además es una opinión mía personal, lo segundo porque no me gustaría que un blog se posicionara por dar una opinión o contar una anécdota y no hacer un análisis útil para los lectores, tal vez me esté confundiendo yo y este blog no trate sobre lo que parece, la verdad es que no me ha dado por leer más experiencias tuyas, ni me va a dar. Seguiré buscando y compartiendo información de otros sitios, bajo mi punto de vista, mejores. Cualquier opinión de TripAdvisor me da mejor impresión, porque hasta para escribir en contra de alguien o de algo, hay que tener un poquito de estilo.
    Que El Pardo es un sitio de Madrid, es una información. Que El Pardo es un sitio interesante o bonito, es una opinión. Y éste análisis de un sitio sería una polémica anécdota a debatir. Hay diferencias entre información, opinión y debate, (lo aprendí en Radio Marca). ¿Sobre qué trata este blog? ¿Queréis información de El Pardo y sus alrededores? Leer el análisis ya que estáis aquí, luego buscar en más sitios información y opiniones. Después de todo, cualquiera puede escribir, opinar y debatir. Para muestra, un botón. Un saludo.

    1. Hola “Papete”, gracias por tomarte la molestia de escribir un comentario tan largo sobre mi post de El Pardo. Como bien lo concluyes, hay diferencias entre información, opinión y debate, y como cualquier persona sabe, un blog personal se dedica precisamente a eso, a relatar opiniones y recomendaciones personales, en este caso de lugares y sitios que he visitado.
      Cierto es que la palabra segureta no es la más adecuada, pero tampoco lo fueron las formas en las que se trató al grupo en la visita. Y no se trata de una mala percepción por eso que dices de que igual el sitio me produce malestar. Muy al contrario, es el lugar donde trabajó mi abuelo, muy querido para mi, durante casi 40 años…
      La lástima es que personas no formadas en patrimonio nacional ni arte sean los que dicten ritmos y sean los encargados de mostrar, por ejemplo, la capilla. Lástima también que no sonrían cuando los tienes a un metro de ti durante toda la visita al recinto, algo clave en el sector Turismo.
      Sobre el precio de la entrada me parece caro, sobre todo cuando no te informan antes que las estancias más singulares del palacio están cerradas al público. Por eso no puedo decir si éstas son bonitas o no, como con la capilla, pues el de la seguridad privada nos impidió entrar por habernos “entretenido” preguntando una duda al que si era guía oficial del palacio, que se quedó fuera con nosotros.
      Por lo demás, dejo bien claro las estancias que me han gustado y las que no, como el WC de Franco, setentero de mármol sin ningún interés artísitico, o su vestidor con sus condecoraciones y uniformes, que puede ofender a muchas personas.
      Por cierto, sigo a la espera de la respuesta de Patrimonio Nacional a la queja presentada formalmente sobre la visita, realizada precisamente para que otros no se lleven la misma impresión que nuestro grupo. Saludos de una plumilla.

  4. Qué osada es la ignorancia. El dictador tenebroso del que habláis fue el que libró a España de ser la “Primera república soviética de Europa” (palabras de Stalin), ya que en eso hubieran convertido los comunistas España si el alzamiento no se hubiera producido. Hasta Manuel Azaña alababa a Franco, diciendo que le pmil veces a la deriva que estaba tomando la República. Le avonsejo

  5. ese hombre tenebroso del que hablas es el que libró a España de convertirse en la primera república soviética de Europa, ya que en eso quería convertirnos Stalin con la ayuda del Frente Popular. Y ese hombre tan malo nos dio 40 años de paz y prosperidad, logrando el “Milagro español”, reconocido por historiadores de todo el mundo. Informate y deja de repetir tópicos trasnochados, que ya estamos hartos de oir tanta mentira los que conocemos bien la historia.

    1. Sandra Gutierrez, como bien dices, qué osada es la ignorancia.

      Diario ABC: ONU pide a España investigar desapariciones en franquismo:
      http://www.abc.com.py/edicion-impresa/internacionales/onu-pide-a-espana-investigar-desapariciones-en-franquismo-623554.html

      AMNISTÍA INTERNACIONAL. Naciones Unidas constata que las víctimas de desapariciones forzadas de la Guerra Civil y el franquismo siguen indefensas:
      https://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/naciones-unidas-constata-que-las-victimas-de-desapariciones-forzadas-de-la-guerra-civil-y-el-franqu/

      Diario EL MUNDO: La ONU pide reinventar el Valle de los Caídos y anular la Ley de Amnistía de 1977: http://www.elmundo.es/espana/2014/02/03/52efab02268e3e0e358b4572.html

      Diario 20 MINUTOS. La ONU pide a España aclarar la desaparición de 114.000 personas en la Guerra Civil y la dictadura:
      http://www.20minutos.es/noticia/1934001/0/crimenes-franquismo/onu/expertos/#xtor=AD-15&xts=467263

      1. Perdón ¿Podría incluir a mi abuelo entre las víctimas de la guerra? Primero fue torturado en una checa, en julio del 36, pasó los tres años en cárceles y arrastró una bronquitis crónica de por vida, del frío y miseria que pasó en ellas. ¿Su delito? Ser falangista y creer en Dios.

      2. Hola Marta, mi entrada, insisto, no va de rojos y fachas. Va de una visita a un palacio con más historia que el paso de Franco por él y, además de la mala educación y trato al visitante, de la nefasta idea de quien decidió reabrir estancias como el wc de Franco y su castrense vestidor. Vete tu a un palacio bonito donde trataron así a tu abuelo y entre salones preciosos que te lleven de visita a donde su torturador cagaba a gusto, a ver qué te parece.

        ¿Tu has visitado el palacio de El Pardo?

  6. Vaya reseña del Palacio. Si lo llego ha saber no pierdo el tiempo en leer este artículo de resentida.
    Siento lo de tu abuelo, el mio también murió gracias a los rojos, y por eso no destlo rabia y rencor.

    1. Totalmente de acuerdo, rezuma resentimiento e ignorancia. A mi tío lo mataron los rojos en Paracuellos y no voy destilando odio contra los rojos. Pero digo la verdad, eso sí. Para que no se repita. Los asesinos y torturadores fueron ELLOS.

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