Almogàvers en La Vila Joiosa (Moros y Cristianos 2013)

Entrada Cristiana 2013 Villajoyosa

Eran las 21 horas en la Vila Joiosa, la ciudad “feliz”. Olía a fiesta en la capital histórica de la Marina Baixa, al norte de la provincia de Alicante. Era la noche de la Cruz, la noche que las tropas cristianas iban a desfilar mostrando su esplendor al mando, por segunda vez en su historia, de una reina, la Almogàver Aitana Morales.

ENTRADAREINA
Reina Cristiana Almogàver, Aitana Morales

A lo lejos se veía la Bandera de la Associació Santa Marta que aglutina a  unos 3.000 festeros. Presidía el desfile y avanzaba por una calle Colón llena de gente. Según se acercaba, un recuerdo tomaba presencia, el luto por las víctimas de la tragedia. Labandera de la fiesta portaba un crespón negro en solidaridad con los familiares y amigos de quienes han sufrido el mortal accidente ferroviario en Galicia. Continúa leyendo «Almogàvers en La Vila Joiosa (Moros y Cristianos 2013)»

Entrada de Bandas. Moros y Cristianos la Vila Joiosa

Momento final de la Entrada de Bandas que arranca oficialmente los Moros y Cristianos de la Vila Joiosa
Momento final de la Entrada de Bandas que arranca oficialmente los Moros y Cristianos de la Vila Joiosa

Unos 3.000 festeros. Mil kilos de pólvora. Veintidós embarcaciones. Más de una veintena de bandas de música y un pueblo vibrando en la calle. Las fiestas de Moros y Cristianos 2013 de la Vila Joiosa (Alicante) han comenzado. Desde las 20 horas de ayer se escuchaba en toda la ciudad el eco de marchas y pasodobles. Eran los músicos de las 22 compañías moras y cristianas, que partían con calma desde sus cuarteles hacia el punto de inicio de la Entrada de Bandas, la sede de la Asociación Santa Marta, entidad organizadora de estas fiestas patronales. Continúa leyendo «Entrada de Bandas. Moros y Cristianos la Vila Joiosa»

Atenas, eterna y desvencijada

Atenas

Hace siglos que pasó el tiempo de los Dioses para Grecia. Hace años que también pasó el de los Hombres. Atenas, la capital de este bello país, es un zombi lleno de rabia. La ciudad del esplendor se marchita dejando sumergida su civilización en el tiempo de los Mercados. Así la encontramos en la última parada del crucero. Una mañana bastó para sentir pena por ella y desearla un futuro mejor.

Pese a todo, Atenas hay que verla. La emoción emerge en cuanto uno llega a la Acrópolis que domina la colina e imagina desde ella tiempos mejores. Continúa leyendo «Atenas, eterna y desvencijada»

El Crucero llega a Mikonos

Mikonos

No madrugamos al llegar a Mikonos y habiendo contratado solo el traslado del barco al pueblo, nos perdimos la conexión que había para tomar a su vez el último barco que hacía la conexión -a las 11 horas- a Delos, el santuario donde se supone que nació el dios Apolo, y uno de los enclaves arqueológicos más importantes y visitados de toda Grecia.

Con tiempo libre para andar por el pueblecito, optamos por disfrutar de él en la jornada hasta el retorno al crucero a las 17.30 horas. Mikonos por la noche y en verano debe ser un desparrame pero por el día parece un pueblo de mitad de la Mancha, y no sólo porque tenga molinos. Apenas se ve un alma en sus calles de casitas blancas y contraventanas azules. Incluso apenas había tiendas abiertas, donde encontrabas todo tirado de precio, con el invierno en ciernes. Continúa leyendo «El Crucero llega a Mikonos»

Crucero a Rodas

En tercero de BUP elegí «Letras Puras» por un motivo: la mitología griega. Siempre me han apasionado las historias de aquellos dioses y sus transformaciones en elementos de la naturaleza para procrear con cualquiera. Un ejemplo es Afrodita. Diosa del amor y del deseo, se gestó con la espuma que formaron los genitales de Urano -castrados por su hijo- al caer al Mar. Según Píndalo, de las mismas profundas aguas que emergió Afrodita floreció la tierra que Zeus creó para el Sol, la isla de Rodas. Un lugar que nos regaló la grata sorpresa de ver su estampa amurallada aproximándose al amanecer.

Vista desde la ventana del camarote de la ancestral Rodas
Vista desde la ventana del camarote de la ancestral Rodas

Por primera vez el barco atracó en un puerto pegado a la ciudad, lo que aplaudimos ya que esta plaza fue la única para la que no contratamos ninguna excursión. A 200 metros del barco, la puerta de los Judíos de la vieja ciudad nos daba la bienvenida al pasado.

Rodas

En cuando uno se adentra en él tropieza con un triste presente: el descuido y la suciedad. Muchos yacimientos parecen trastos tirados. Lo único que «amortigua» el golpe es que cada 100 metros te topas con restos monumentales haciendo que la ciudad te huela más a historia y a grandeza que a olvido. Y eso que, según descubrimos, una invasión romana, liderada por Casio destruyó gran parte de la ciudad llevándose como botín más de tres mil obras maestras de la isla. Un asedio que se repetiría años después por la flota del califa Carún al Rashid y por el emperador bizantino Alexios I. La isla del Sol fue pasando de mano en mano, hasta por las de los cruzados, caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalem, a quienes terminaron llamando los caballeros de Rodas. Continúa leyendo «Crucero a Rodas»

En Crucero a Santorini

Santorini

Hubo un tiempo, hace miles y miles de años, en el que los europeos de la etapa del Neolítico, también conocida como la Edad de la Piedra Nueva, se adentraron en el Mediterráneo hacia oriente y asentaron en la isla de Creta.

En ella fundaron una civilización que fue envidiada hasta por los faraones egipcios. Fue denominada “minoica” en honor al rey Minos de Creta, cuya historia es legendaria. Se trata del Laberinto del Minotauro, aquella en la que Poseidón, dios del mar, creó una criatura mitad bestia mitad hombre cuando Minos (hijo del dios Zeus y la princesa Europa)  mató el toro que no debía en el sacrificio que había de hacer al señor del Tridente por su ayuda en las cuitas por el trono. El dios del Mar, ofendido, hizo que la mujer del soberano, Pasifae, quedara prendada del bello toro blanco que su marido no mató, naciendo de ambos el Minotauro que durante años fue alimentado con sacrificios humanos hasta que Teseo, el del ovillo,acabó con él.

Aquella civilización de Minos tuvo un brillante comercio y una flota inigualable con la que colonizaron más islas próximas a Creta. Fue el caso, en el año 3.000 a.C, de la llamada Stronguilí (“redondo” en griego, forma original del lugar). Una isla que quedó en dos tras la erupción de un volcán en el año 1450 a.C. Una mitad quedó sumergida para siempre, y hoy hay hipótesis que dicen que fue la Atlántida. La otra mitad, con forma de media luna, se conoce hoy como Santorini, nuestra siguiente excursión con el Crucero. Continúa leyendo «En Crucero a Santorini»

Crucero. Día de Navegación hacia las Islas Griegas

De relax. Todo Navegación

Este es el día en el que no fuimos muy sociables que digamos. El barco, para quienes gusten las actividades grupales un pelín friquis, ofrece todo tipo de animaciones. A las 10.30 horas empieza un “Escondite”, llamado “Donde estás”, que nos perdimos porque recién desayunados preferimos ir a dormir otro rato. A las 11 horas nos perdimos también  “cuestión de narices”, algo que no sabemos en qué consistía, el Trivial de la Ruta y el taller de manualidades (no pudimos aprender a hacer cuencos con serpentinas….) Continúa leyendo «Crucero. Día de Navegación hacia las Islas Griegas»

Dubrovnik, el Crucero avanza por el Adriático

tore del reloj de dubrovnik

Desayunamos con calma, pues quedaba trecho para llegar a Dubrovnik  (Croacia) que está a 309 millas náuticas de Venecia. El primer día, de las tres excursiones que ofrecían -Gran Tour de Dubrovnik, “Dubrovnik al completo” y “Dubrovnik y paseo en barco”, habíamos reservado la segunda. No nos equivocamos.

Mapa de Dubrovnik

El puerto donde atracamos está alejado de la ciudad y con la excursión pudimos ir en autobús hasta ella (aunque siempre hay taxitas ansiosos en el puerto esperando  a los turistas). De camino paramos sobre el nuevo puente del río Dubrovnik para ver las vistas y tomamos fotos de la península de Lapad, el puerto de Gruz y el archipiélago Elafiti. Después, por la carretera de la costa, paramos una penúltima vez para ver en la distancia el casco histórico de Dubrovnik y sus impresionantes murallas medievales.

Dubrovnik

La última parada sería a sus puertas, en concreto junto a la de “Pile”, desde donde partiría la visita a pie por la Ciudad Vieja, desde la calle Stradun, una “gran vía” que está rodeada de edificios de finales del Renacimiento reconstruidos tras el Gran Terremoto de 1667. Bueno, tras el Gran Terremoto, y tras la terrible Guerra de los Balcanes. El día de San Nicolás, un 6 de diciembre de 1991, Dubrovnik, sufrió un ataque brutal por haber votado a favor de una república croata independiente de Yugoslavia. Durante meses fue víctima de un asedio por tierra, mar y aire que además de dejar muertos, dejó una ciudad llena de metralla. Para el 93, según estimó la UNESCO, se necesitarían más de 9 millones de dólares para rehabilitar lo destrozado. Continúa leyendo «Dubrovnik, el Crucero avanza por el Adriático»

De Crucero en Venecia

San Marcos. Venecia

Una cosa que hay que hacer si uno quiere aprovechar un Crucero por el Mediterráneo es madrugar. Lo hicimos partiendo a las 8 horas rumbo a la ciudad construida sobre “un mosaico de más de cien islas bajas en medio de una laguna cenagosa”, como decía el Diario de a Bordo que nos entregaron en el Crucero. Tras un desayuno generoso (como serían las cenas, hasta que regresamos con 5 kilos de más por barba), un «vaporetto» con guía nos llevó por los canales a la plaza de San Marcos. Allí nos dieron un mapa y 5 horas para descubrir la ciudad. Continúa leyendo «De Crucero en Venecia»

De Madrid a Venecia. Llegada al Zenit.

Venecia fue la primera ciudad que visitamos con el Crucero. Era lunes cuando nos pegamos el madrugón a fin de coger un taxi a las 6.50 horas que nos llevara al aeropuerto de Barajas (Madrid), donde se supone que había que estar 3 horas antes del vuelo a Venecia. Al llegar, comprobamos que éramos los únicos pardillos que estábamos a la hora, a la que por cierto no estaba abierta ni la puerta de embarque. Esperamos al menos 40 minutos hasta que tocó nuestro turno en la cola de facturación de las ventanillas comunes para las low-cost donde Pullmantur embarcaba al pasaje. Continúa leyendo «De Madrid a Venecia. Llegada al Zenit.»